miércoles, febrero 09, 2011

Los versos

renacen en aves
conforme los recito
llenan de color el firmamento
fugaces y eternos
en pos de hilos de Tiempo

convertidos en manos
que contienen los silencios

en agua diáfana que cura
mis quejidos

en visiones delicadas
de soles infinitos

los escribo y vencen al Fuego.

Ventana a 1/3

Miradas fragmentadas
suficientes para definir
lo etéreo del momento:
como sostener agua
en unas manos con miedo

La madera delimita
la pintura de los vientos;
juego de imagen
y de vetos

Sin más que verte
a través del Tiempo.

Recuerdo

Una mirada fuera del abismo
bastó para fundir los supuestos
fragmentados por años

mirarme en tu mirada
saberme en tu sapiencia
olerme en tu perfume

hacerte mía sin detenerte;
sólo llenándome el alma
de esa imagen tuya.