martes, septiembre 28, 2010

Supernova

Ahí va este hombre delirante
con el código del Mundo
en sus manos,
diciéndole a todos
que no está loco.

Lleva el peso de los siglos
como un pípila del Tiempo,
con su ejército de impíos
transformándote
en unos y ceros.

Explota, hombre de mil soles;
derrota todos tus miedos.
Vence a la ignorancia
y danos nuevos bríos.

Reflejo delirante

En ese espejo
que no refleja la vida
de tus poros,
te observas, infinita
como un suspiro que flota
en la conciencia,
te inclinas ante esa
materia etérea
y desnudas
en la mente
los deseos,
ateridos por el frío
del Universo.

Cajeme

Torcido en la infinita brisa
deliras, en busca del líquido
que acabe tu tormento.
Eso de jugarle sucio al Tiempo
te lleva a fenecer en un intento,
a revolcarte sin clemencia
en medio del Viento
siendo una agonía.

Cactus sin miedo
y sin sustento,
flotarás por siempre
en el desierto sin salida.

Caza ajena

Levantado el vuelo cazas, gato
en un cuenco argento, confuso ya es
jugar a ser tu mismo sino vieres
al ratón convertido en latón.

Trepas entre la madera y rafia
esperando encontrar algunos trozos
de verdad carnívora y con gozo
descubres tuya cruda realidad.

Corres luchando con el mismo Diablo,
adelantas un paso trepidando
el charco delirante de cemento.

En este balanceo eterno confluyen
los actores de tu drama incierto
que tragar y ser tragado intuyen.

I

Gotas de luz
traspasan el vaso,
difractando la noche
con soledades solares
e historias de pájaros eufémicos
y la cerveza, llena de verdad
me hace creer mis falsedades.

Así, mojado de la lluvia 
de una lámpara,
te observo
y sonrío.

viernes, septiembre 24, 2010

Mi-edo

Escucho rasgarse
la membrana que detiene
tu huída,
la que te desentiende
de la puta indecisión,
esa pendeja que carcome
las entrañas
de su huésped y no lo deja
levantarse del asiento
y girar el picaporte;
de nuevo me gritas
¡Lo siento!
y corres,
dejándome esta herida.

Poefilia

En tu esencia errante, 
has ido, Poesía,
definiendo los bordes de los cerros,
mojando las tierras con los rayos
de mil soles delirantes,
alternando la aurora y el nocturno brío.

Pero ya no se divisan los cerros,
las tierras sedientas de luz
se mueren de hastío;
sólo te despertamos de tu sueño yermo,
los locos, los impíos.
Hija de Brigit: no has muerto!

Náufrago

Zarpando en el barco 
de mis pensamientos,
respiro la breve
brisa del mar,
que me recuerda la frescura
de tu aliento;
la Vida deslizándose
en los dedos del sueño,
dejándome en un naufragio
en el que tu recuerdo
es mi isla.

I

La mañana se empeña
por pasar a través de mis dedos,
sin importarle el trasiego de la víspera
y el insomnio creador.
Y en este diálogo
con el resabio del sol
escuché el vino de tu cuerpo-ánfora correr.

jueves, septiembre 16, 2010

Fatiga


Te reclinas como buscando
el alivio
a todos los pasajes,
olores y viajes
que has transcurrido,
aunque nadie sabe
en dónde dejaste eso
que no te libera
de ser un pípila
del Tiempo.

Adicción


Bebiendo la
tinta por los ojos
desnudas mis argumentos,
desmenuzas todo lo que te digo
en el papiro eterno;
compartes tu adicción con cientos
que juegan a contratiempo
y le echas la culpa
al jazz que se escucha
desde el viejo café
que otrora frecuentaras.
No te queda más remedio que terminar
y buscar en algun barco
otro shot de tu alivio.

Monorueda


Balanceando la vida en tus brazos,
defino el contorno del día,
a veces cayéndome,
otras tantas burlando
la cara del suelo,
alternando las causas
de tu vaivén,
planeando o volando,
pero siempre jugando contigo,
aire;
jugando a que juego sin tí.

Biblios

Con tu esqueleto de acero  
y tu piel de vidrio,
escuchas al bronce repicar,
en medio de una llanura
gris con acróbatas del miedo
y muchachas ansiosas
pasando ante ti,
que nunca vislumbran tus entrañas,
llenas de viajes y de tonos
de otros lugares,
con el secreto de la alquimia
y lo exacto de los versos.
Te descubro,
fósil del cuento,
y ante ti,tiemblo.

Amargo grito

Me colapso
en la espera
de tu víspera,
en que dejas al Viento
escapar por las cumbres escarpadas
de tu miedo;
las visiones anunciadas,
los romances imaginarios.

Cuelgo el teléfono
y la lengua amarga
se entumece.

Respiro
y sigo esperando.

miércoles, septiembre 15, 2010

Acuífero

Cuando la vida
se te escapa
en un leve suspiro del alma,
persiguiendo visiones
en medio de la nada;
sin los vicios que carcomen
la piel
y las plantas de los pies
que no saben,
que no sienten
si van o si vienen,
en una ciudad fantasma
en la que nadie lo entiende.

Todo se pudre
flotando, en el aire,
lleno de penas y amores,
de silencios y canciones.

Cuando la vida
te alcanza,
pisando tus pasos,
tropieza y confunde
la fe con retazos.

lunes, septiembre 13, 2010

Agua espejeante

Flotas en medio de esos muros 
como una humeante realidad,
en espera de la serpiente emplumada
que recorra tus aires,
de los tiempos añejos en que vislumbrabas
onyx y tezontle,
cuando el aire se haga uno con tu luz,
y que deje flotar el Tiempo.



Casa Barragán, Ciudad de México, México

Febril

Por eso me gusta recitarte, leerte,
medir tus versos con la punta de mi lengua,
respirar tus palabras con mis ojos,
empuñar tus armas con el fuego hondo.
Por eso me gusta recorrerte entre naufragios,
volviéndome loco,
sudando de a poco en poco,
devolviendo al Infierno
lo que no será.
Volviéndome, loco.

Digital

Con las yemas de los dedos,
defino las hebras
que me llevan a tu cielo;
a ese aposento que me hipnotiza
con la aurora,
con acentos sutiles
y con cuentos,
de esos que surgen del alma,
que surgen sin hielo.
Con las yemas de los dedos
defines mi Tiempo.

lunes, septiembre 06, 2010

Acción en la ficción

Esperando la espera,
el cielo desespera,
sin que haya preguntas
que respondan sus palabras;
acaso una guerra,
una guirnalda
pero no desaparece
la ficción:
solo se mezcla con la nada.

domingo, septiembre 05, 2010

Circunnavegación

Ahora eres aire
que flota buscando rescoldos
de tiempos pasados
en los viajes futuros;
vas atrapando globos
llenos de esperanza
atavíos de cerros
lejanos,
con caminos arrumbados
y
con hombres de juguete
y de amaranto.

En mí

Yo te conozco
de milenios atrás;
cuando los mares tenían otras banderas
cuando las vidas no eran tragedias,
yo te conozco.
Te reconozco
en mí
y con mi
acierto de ser un fluir,
me llenas de brisas,
me llenas de mar.

Del mar al aire

...encontré tu rostro
en la arena
bordeando el sol que refleja
lo serena que es la marea;
las curvas de tu vida,
que desnudan los brillos de mis ojos.
De pronto embraveces
y retumbas entre los locos
que se atreven a desafiar
la mirada
... de tus ojos